¿Es posible vivir en Paz?

Marta Saenz Correa
En estos tiempos que el tema de moda es la paz, creo que todos los Colombianos podemos aportar un grano de arena desde nuestros hogares porque la paz empieza en casa. La paz no se da por mandato, no se obtiene sin esfuerzo, no se compra, ni se pide prestada; la paz tiene que nacer del corazón de cada hombre. Y si no hay paz en el corazón, ¿Cómo puede haber paz en un pueblo, en una nación o en el mundo?
El hombre como ser social necesita respetar la diversidad, compartir, escuchar y ser escuchado para así llegar a soluciones, y esto pone a prueba nuestra tolerancia y la convivencia pacífica. La convivencia es y seguirá siendo una de las acciones humanas más complicadas, en lo que se refiere a llegar a acuerdos de buen trato y aceptación de límites para lograr la armonía adecuada.
Si no puedes dormir en la noche o sientes que no tienes un momento en el que puedes disfrutar de la calma, puede ser porque necesitas buscar la paz interior. Si tu carga es grande, estás cansado de luchar, el estrés está tomando protagonismo en tu vida más que tú mismo, entonces es momento de buscar las causas o razones que te están restando paz. Vivir en paz es hacerlo en armonía con uno mismo y con los demás; es una forma de vida en la cual nos respetamos y amamos los unos a los otros, pensamos y conciliamos nuestras diferencias culturales, religiosas y políticas.
Gandhi dijo: «Existen muchas causas por las cuales estoy dispuesto a morir, pero ninguna por la cual esté dispuesto a matar». Una persona pacifica no utiliza la violencia contra otra persona o cualquier ser vivo. Evitar los estímulos violentos y rodearte de un ambiente que invite a la paz puede ser de gran utilidad. Para vivir en paz, requerimos practicar la tolerancia, disfrutar de la diversidad y concentrarnos solo en lo positivo de los otros. Si alguien te sorprende sacando conclusiones negativas y apresuradas sobre las personas, busca los argumentos positivos para demostrarle lo contrario.
Por lo anterior, para lograr la paz y que nuestros niños puedan llegar a ser adultos pacíficos, debemos enseñarles con el ejemplo. De nada sirve que se les muestre este valor en las escuelas, si en sus casas observan todo lo contrario. Educar para la paz, lo define la Unicef como un proceso de promoción del conocimiento, las capacidades, las actitudes y los valores necesarios para producir cambios de comportamiento que permitan a los niños, los jóvenes y los adultos prevenir los conflictos y la violencia.
Nota Adicional
Para lograr la paz y que nuestros niños puedan llegar a ser adultos pacíficos, debemos enseñarles con el ejemplo. De nada sirve que se les muestre este valor en las escuelas, si en sus casas observan todo lo contrario.

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