Mujeres que hilan memoria para construir paz.

Mara Nieto es una mujer incansable, que con su talento, ha guiado a otras mujeres víctimas de diversos hechos de violencia para la superación de su vulnerabilidad. No le importa tocar puertas para sacar adelante sus proyectos, porque lo tiene totalmente claro: las oportunidades están, solo hay que saber llegar a ellas.

El saber de la costura implica reparar o construir cosas. Sentarse en grupo y coser, tejer o reparar es una práctica ancestral. Como un rompecabezas, se arman piezas únicas, y las mujeres sobrevivientes del conflicto en el Cesar lo saben. El diseño y la confección de ropa se convierten en una oportunidad para no olvidar a sus seres queridos desaparecidos y caminar en la búsqueda de una sociedad con oportunidades y esperanza.

Mara Helena Nieto es una mujer incansable, que con su talento, ha guiado a otras mujeres víctimas de diversos hechos de violencia para la superación de su vulnerabilidad. No le importa tocar puertas para sacar adelante sus proyectos, porque lo tiene totalmente claro: las oportunidades están, solo hay que saber llegar a ellas.

Nació hace 42 años en Valledupar. Madre de 3 hijos, hace cerca de 15 años inició a trabajar para ayudar a otras personas que como ella, son sobrevivientes del conflicto. Primero, ayudando al cuidado de niños con hidrocefalia que eran olvidados en hospitales de la región caribe. Luego, con mujeres desplazadas y con otros hechos victimizantes, con otras mujeres lideresas como Angélica Bello, trabajando por los derechos de las mujeres.

Fue así como ha dado a conocer su línea de ropa “Hilando memoria, construyendo paz”. Una iniciativa creada desde la Fundación Amor, que reúne a cerca de 45 mujeres víctimas de hechos como violencia sexual, desplazamiento, homicidio de familiares y desaparición forzada. El año anterior su pasarela fue presentada en Valledupar y estuvieron en Colombia Moda. En el 2018 hizo parte de “Costuras de paz, mujeres diseñando país”, actividad que catapultó sus diseños y que permitió que un grupo de empresarios mayoristas se interesara en la pasarela.

“Nos invitaron a participar en una feria en el Centro Comercial. Han ido a conocer a las mujeres que cosemos estas prendas a sus casas y se han interesado en las historias de cada una de ellas. Hoy tenemos la oportunidad de comercializar nuestros productos y hemos recibido maquinaria que fortalece nuestro negocio, pues nuestro objetivo es crecer y expandir nuestras marcas”, aseguró Mara Nieto.

Para estas mujeres el oficio del diseño y la costura les permite sanar heridas. Lo particular de la línea de ropa son los significados: dibujos plasmados sobre las telas pintadas a mano con figuras que recuerdan a sus familiares víctimas y sobrevivientes; colores vivos y tonalidades pastel, cortes asimétricos que le dan vuelos y formas que se adaptan a los cuerpos de las mujeres, esos mismos que han sufrido el impacto desproporcionado del conflicto.

“Hemos recorrido este camino y aún nos falta por seguir andando. El acompañamiento psicosocial que hemos recibido de la Unidad para las Víctimas ha sido fundamental. Queremos fortalecer nuestro taller y con nuestros procesos en la Unidad para las Víctimas, esperamos invertir parte de estos recursos en nuestra empresa. Por ahora seguimos autogestionando oportunidades para que la gente nos conozcan, queremos conseguir padrinazgos de empresarios que se interesen en nuestros productos y que nuestros compatriotas compren colombiano: eso garantiza no solo la adquisición de productos de primera calidad sino que es construir esperanza para las mujeres sobrevivientes del conflicto”, agregó Mara Nieto.

Crónica: Oficina de Prensa Unidad de Víctimas

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