El trauma que le quedó por atentados de la guerrilla, lo debe afrontar sin el respaldo de la Policía Nacional.

 

Iván Antonio Yánez Pérez ingresó a la Policía Nacional porque desde niño siempre se ubicó al lado de la ley, y porque además la institución le brindaría un trabajo estable para formar un hogar y ayudar a sus padres. Pero el impacto de una toma guerrillera en el Caquetá, donde prestó sus servicios como agente, lo tiene hoy postrado en una cama, y lo más triste, sin el respaldo de la Policía, de donde inexplicablemente fue desvinculado.

 Yuly Tabares, esposa de Iván Antonio, le dijo a La Ventana que su esposo quedó con problemas mentales debido a unas tomas guerrilleras que sucedieron en el departamento del Caquetá, y que debido a esto y a una hernia que tenía, fue trasladado a Córdoba, “para que estuviera cerca a sus familiares y pudiera de esta forma recuperarse de sus problemas de salud mental”, señaló.

En Montería,  debido a sus problemas de salud, fue desvinculado del grupo de Contraguerrilla, y fue ingresado a un grupo donde siempre mantuvo buenas relaciones con sus compañeros, narra Yuly Tabares, tras afirmar que “en una ocasión de abril o mayo del año 2016, a sus compañeros los mandaron al Chocó y a él lo dejaron acá en Córdoba, porque estaba pendiente de una cirugía, y fue cuando lo agregaron a otra sección, en donde mi esposo se desmejoró debido al matoneo que sufrió por parte de sus compañeros policías”.

La esposa de Yánez Pérez, aseguró que en esa nueva división de la Policía en Montería tuvo problemas para acceder a los permisos que le permitían asistir a citas relacionadas con su cirugía, y que en una oportunidad, después de regresar de su consulta médica, encontró todos sus elementos personales destruidos, sin que nadie le respondiera por los daños, “algo que agravó sus problemas de salud mental, porque se volvió más agresivo”, sostuvo Yuly Tabares.

Narró que los hechos sucedieron en el corregimiento de Leticia y que a su regreso, ella decidió llevarlo a sanidad, donde por su estado lo internaron en una clínica de reposo, desde el 4 de junio hasta el 2 de julio de 2016. “Al salir de la clínica le dieron incapacidad por otro mes, pero ya en casa, bajo el suministro de unos medicamentos fuertes, hasta que una psiquiatra lo incapacitó parcialmente, es decir, que podía volver al trabajo, pero bajo ciertos controles y restricciones”, subrayó Yuly Tabares.

La noticia nefasta para Yuly Tabares y todos los familiares de Iván Antonio Yánez Pérez, llegó en mayo del presente año, cuando según Yuly, su esposo fue desvinculado de la Policía Nacional. “En la Metropolitana aseguran que no les consta que él estuvo presente en las tomas guerrilleras del Caquetá, algo que yo digo que se puede comprobar de forma fácil; revisando minutas, actas, y porque además hay personas que estuvieron a su lado en dichas tomas”, reveló Yuly Tabares.

“A partir de mayo, cuando me lo destituyen, a mí y a mi hijo nos quitan el carné de salud, y a él también lo desactivan de la salud, entonces la situación se nos agravó porque él entró en crisis el 26 de mayo, y el mismo día que lo destituyen me tocó internarlo de nuevo”.  “En la Institución, debido a varios derechos de petición, me dieron un carné de salud provisional por tres meses, algo que no será suficiente para atender la enfermedad mental de mi esposo”, indicó entre lágrimas Yuly Tabares.

Comentarios

Comentarios

Check Also

Recursos para vías y parques en Lorica.

Hoy fueron aprobados $2.585 millones por OCAD Municipal para la ejecución del proyecto de mejoramiento …